martes, 10 de agosto de 2010

Nuevo presidente adventista imagina una iglesia de oración y reavivamiento

Plan estratégico quinquenal contempla énfasis en el evangelismo y la mayordomía
En su primer mensaje a los empleados de la sede central de la sede central de la iglesia, el presidente Ted N. C. Wilson delineó un plan estratégico para la denominación que busca estimular una renovación del compromiso de los miembros con la misión de la iglesia.

Un énfasis en la oración personal y corporativa y el lanzamiento de una Comisión de Reavivamiento y Reforma en la sede central de la iglesia fueron una parte destacada del plan.

La creencia de que los cristianos no pueden "apresurar o retardar" la segunda venida representa una concepción equivocada, dijo Wilson. Si bien nuestros programas y actividades no pueden "forzar" el regreso de Cristo, sí lo puede hacer un "reavivamiento de la verdadera piedad" y "la humilde entrega a Dios", dijo, citando una cita de Elena G. White, una de las fundadoras de la iglesia.

En libro de los Hechos, dijo Wilson, se dice que los apóstoles estaban unidos y juntos, condiciones que, explicó, son responsables para el derramamiento del Espíritu Santo, y agregó que Dios busca condiciones similares entre los adventistas de la actualidad.

Wilson dijo que recibió un correo electrónico en el que alguien expresó la preocupación de que el énfasis en el reavivamiento impulse el legalismo o un espíritu de exclusividad.

No es este el caso, dijo Wilson. "Este no es un mensaje legalista; es un mensaje de amor, de esperanza y de ánimo [...]. Dios nos ha dado este mensaje, y tenemos que compartirlo, siendo tan inclusivos como sea posible.

Wilson dijo que la oración personal y corporativa es clave. "Ustedes son personas dedicadas, educadas y consagradas", explicó, "pero sin la oración humilde [...] nuestros talentos no valen nada".

Armando Miranda, uno de los vicepresidentes de la iglesia mundial, fue nombrado presidente de la Comisión de Reavivamiento y Reforma, mientras que Mark Finley será su vicepresidente.

Wilson mencionó algunas expectativas específicas para los próximos cinco años. Mencionó el lanzamiento de las conferencias internacionales de Biblia y misión. "Espero que estos encuentros sirvan para estimular la obra misionera", dijo.

En los próximos cinco años, también se seguirá enfatizando la obra misionera por medio de los medios tecnológicos, dijo Wilson. También se buscará apoyar de manera especial la educación adventista y los ministerios de salud.

Wilson también dijo que su objetivo era involucrar a los jóvenes en la misión de la iglesia; "no solo incorporarlos a una comisión, sino ir mucho más allá".

Se espera que el énfasis en el evangelismo y la mayordomía impulsen el éxito de la iglesia en los próximos cinco años, dijo Wilson. "Cuando esas dos cosas avanzan en la dirección correcta, todo lo demás se acomoda solo".

El plan estratégico no es abarcador o concreto, y está abierto a sugerencias, dijo Wilson. "La mejor manera es que nos unamos en oración en un ambiente donde la multitud de consejeros traiga sabiduría", dijo.

Al solicitar las oraciones y la participación de los empleados, Wilson dijo que quería "comunicación abierta" en el edificio y en la iglesia. "Mi oficina está abierta. Si tienen una idea o sugerencia, por más pequeña o grande que sea, pueden contactarme y hablar conmigo".




Fuente: ANN / Adventist News Network

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lunes, 26 de julio de 2010

AVANZAR: es el llamado del nuevo presidente mundial de los adventistas del septimo día

Ante una multitud de 69.989 adventistas y amigos, Ted N. C. Wilson, en su primer sermón como presidente de la Asociación General, instó a los miembros a "avanzar" con confianza hacia el futuro.

"A lo largo de la historia, la fe ha conformado nuestras filosofías, perspectivas y vidas", dijo Wilson. "Al enfrentar los desafíos y oportunidades de este momento particular de la historia, que la fe puede impulsarnos para unirnos en una causa común de servicio".

Wilson comenzó su sermón enfatizando la "travesía hacia el cielo" de la Iglesia Adventista. "Somos un pueblo singular, el pueblo remanente de Dios, para ensalzar a Cristo, su justicia, los mensajes de los tres ángeles de Apocalipsis 14, y pronto regreso", dijo.

"Dios es el Creador y tiene que ser adorado el día sábado, como señal de nuestra lealtad", dijo Wilson. "Dios tiene un plan para nuestras vidas y para su iglesia", agregó. "Jamás dudemos del destino de este poderoso movimiento adventista, que está en las manos de Dios. Sabemos por las profecías que Dios saldrá vencedor".

El nuevo líder de la iglesia mundial también declaró: "Avancemos ensalzando a Cristo y proclamando la gracia divina, presentando los mensajes de los tres ángeles, suplicando por el reavivamiento y la reforma, siguiendo lo que dice la Biblia, leyendo y obedeciendo los consejos del espíritu de profecía, proclamando las buenas nuevas de salvación y la inminente segunda venida de Cristo".

Wilson también lanzó advertencias contra algunas modas religiosas contemporáneas, mencionando "las megaiglesias que prometen éxito espiritual sobre la base de una teología defectuosa", y "los métodos de formación espiritual no bíblicos que están basados en el misticismo, tales como la oración contemplativa y el movimiento de la iglesia emergente".

En su lugar, dijo, los creyentes deberían "buscar dentro de la Iglesia Adventista, a pastores, evangelistas, estudiosos de la Biblia y líderes que basan sus métodos y programas en los sólidos principios bíblicos y el tema del Gran Conflicto".

También lanzó una advertencia contra algunos estilos de adoración: "Si bien existen diferencias culturales en la adoración, no confundamos ámbitos de adoración pagana, donde la música y la adoración llegan a centrarse tanto en la emoción y la experiencia que se pierde el foco central en la Palabra de Dios. El único propósito de la adoración debería ser ensalzar a Cristo y dejar de lado el yo".

Asimismo, Wilson pidió "no sucumbir a movimientos teológicos fanáticos o liberales que se oponen a los pilares de la verdad bíblica y a las creencias fundamentales de la Iglesia Adventista. Hay conceptos inusuales y oscuros que poco tienen que ver con nuestra teología y misión. Las creencias bíblicas históricas de la Iglesia Adventista no cambiarán. El fundamento bíblico permanecerá firme hasta el fin de los tiempos".

Wilson también invitó a sus oyentes a permanecer firmes respecto de lo que dice la Biblia de los orígenes: "La Iglesia Adventista enseña y cree en el relato bíblico de la creación, que se produjo en tiempos recientes, en seis días literales, consecutivos de 24 horas", expresó.

"La Iglesia Adventista jamás cambiará su creencia al respecto", añadió. "Si Dios no creó en mundo en seis días literales y entonces bendijo el sábado, ¿por qué como adventistas lo adoramos en ese día?"

Wilson también se refirió a la comprensión tradicional de la iglesia de la interpretación de las Escrituras: "Permitamos que las Escrituras se interpreten a sí mismas. Nuestra iglesia ha sostenido por mucho tiempo el método histórico-bíblico o histórico-gramático de interpretación. Sin embargo, uno de los ataques más siniestros proviene de los que creen en el método histórico-crítico de interpretación. Este enfoque no bíblico es un enemigo mortal de nuestra teología y misión".

Asimismo, Wilson animó a los adventistas para que recuerden el don especial que Dios ha dado al movimiento adventista.

"Aceptemos el espíritu de profecía como uno de los más grandes dones dados a la Iglesia Adventista, no solo en el pasado sino también para el futuro", dijo, refiriéndose a los escritos de Elena G. de White, una de las fundadoras de la iglesia. "El espíritu de profecía brinda consejos inspirados que nos ayudan a aplicar las verdades bíblicas. Tenemos que leer, creer, aplicar y promover el espíritu de profecía".

Sin embargo, añadió, no debe ser usado como un "palo" para golpear a los demás, sino "como una bendición maravillosa que orienta al pueblo de Dios en los últimos días de la historia de esta tierra".

Wilson concluyó su mensaje con un llamado directo: "Los invito a aceptar la gracia maravillosa de Cristo en vuestra vida, renovar el compromiso con él y con este gran movimiento adventista, proclamar la gracia divina, y pedir al Señor que ayude a esta iglesia a seguir avanzando"


- Lea y vea este sermón en Adventismo / Ojo Adventista, haciendo clic aquí.




Fuente: ANN / Adventist News Network

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martes, 20 de julio de 2010

Reflexiones sobre el 59º Congreso de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día

Líderes y delegados reflexionan sobre las principales decisiones del Congreso. Un repaso sobre los votos tomados en relación con el matrimonio, las mujeres y los jóvenes
Los más de dos mil delegados provenientes de todo el mundo que asistieron al Congreso de la Asociación General 2010 en Atlanta, Georgia, Estados Unidos, tomaron importantes decisiones para los próximos cinco años. Entre ellas se destacan:

- La elección de Ted N. C. Wilson como presidente de la Iglesia Adventista, quien expresó con claridad la función que "el reavivamiento y la reforma" tendrán bajo su liderazgo.

- Los cambios al Manual de Iglesia para incorporar definiciones más claras sobre el matrimonio, la autoridad dada a las diaconisas y el proceso que se ha de seguir con los feligreses que se apartan de las enseñanzas de la iglesia.

- La propuesta de que la iglesia lleve a cabo una revisión completa de la teología bíblica de la ordenación, que se produce en un momento cuando los delegados de ciertas regiones del mundo presionan para que las mujeres tengan mayores funciones de liderazgo.

- El reconocimiento de la función de los jóvenes y la búsqueda de maneras de incrementar su presencia en los organismos de decisión de la iglesia.


Éxitos del evento

Muchos delegados, provenientes de diversas culturas y con diversas posiciones en la izquierda, el centro y la derecha del espectro religioso adventista, destacaron el éxito del Congreso.

"La nominación de Wilson por parte de más de doscientos delegados de la Comisión de Nombramientos fue vista como clave para los que creen que la iglesia necesita seguir dedicada a su curso fundamental de predicación del mensaje adventista para el tiempo del fin".

"Lo que se destaca es la visión del pastor Wilson que busca asegurarse que la iglesia avance hacia la etapa final de proclamación para el derramamiento del Espíritu Santo", dijo Armando Miranda, uno de los vicepresidentes de la iglesia y ex líder de la organización en México.

En efecto, en sus comentarios públicos desde que fue elegido, Wilson ha enfatizado la necesidad de buscar consejo en la Biblia y los escritos de Elena G. de White, cofundadora de la iglesia.


Otros se mostraron más cautos en relación con Wilson.

"A juzgar por su sermón, creo que la iglesia está regresando a las bases, pero espero que no vuelva al enfoque legalista de las cosas", dijo Shirley Chang, de California, una de los tres laicos de Norteamérica en la Junta Directiva de la Asociación General, que cuenta con más de trescientos miembros.

Durante el Congreso, también se dedicaron muchas horas a revisar el Manual de Iglesia, que ya tiene 78 años. La mayoría de los 95 cambios propuestos fueron menores, pero algunas propuestas mostraron ser controvertidas porque estaban relacionadas con temas que no estaban oficialmente en la agenda, como por ejemplo la posición de la iglesia en contra de la ordenación de las mujeres, que el diverso grupo de delegados quería que se tratase.

La comisión que pasó años estudiando el Manual de Iglesia, por ejemplo, propuso permitir que cada una de las trece regiones decidiera si podían ordenarse diaconisas, para que estuvieran a la misma altura de los diáconos. Después de todo, así es como la iglesia ha tratado el tema de la función de las mujeres pastoras: el liderazgo de cada región puede decidir si pueden ser "comisionadas".


Las mujeres y el ministerio

Por ello, no resulta sorprendente que esta discusión terminara mencionando el tema de la ordenación de la mujer al ministerio, tema que no estaba en la agenda. Sin embargo, pareció ser el lugar más apropiado para que los delegados trataran el tema, en especial para los defensores de esta medida, que provienen de Europa, Oceanía y los Estados Unidos.

"Es de esperar que en el próximo Congreso se estudie la posibilidad de ordenar a las mujeres", dijo Mariann Harbarth, delegada de Alemania.

"Nos gustaría avanzar en este sentido", dijo Barry Oliver, presidente de la región del Pacífico Sur. "En nuestra región, la unidad de la iglesia está siendo afectada por nuestro fracaso en avanzar".

Muchos delegados de América Latina y el África, siguen oponiéndose a la medida. Algunos se opusieron inclusive a la ordenación de diaconisas, porque dijeron que eso sería abrir la puerta de la ordenación de las mujeres al ministerio.

Sin embargo, los delegados rechazaron la recomendación de la Asociación General y decidieron que los diáconos y diaconisas tengan el mismo estatus en todo el mundo, por lo que esta decisión ya no dependerá de los líderes regionales.


Sobre el matrimonio

Acaso el tema más controvertido de todos haya sido el del matrimonio, definida en el Manual de Iglesia de la siguiente manera: "El matrimonio, instituido por Dios, es una relación monógama y heterosexual".

La propuesta de añadir las palabras "entre un hombre y una mujer" a la definición resultaba incómoda para una minoría de los delegados, en especial uno de Holanda, que declaró públicamente que la definición es alienante para los homosexuales de ambos sexos.

Su propuesta de cambiar a "El matrimonio es una relación monógama amante y de mutuo consentimiento entre dos adultos", produjo un revuelo entre los delegados e hizo que muchos se alinearan frente a los micrófonos para oponerse a la medida. Su propuesta fue rechazada por una amplia mayoría.

Finalmente, se aprobó la propuesta original, que enfatiza la posición de la iglesia.
El pastor John Leeman, de Vanuatu, dijo que aunque sentía que la propuesta del delegado holandés no era apropiada, "veo que hay una necesitad, hay algo que representa un llamado de atención".

Leeman dijo que escuchar el comentario del delegado europeo con ideas abiertas sobre la homosexualidad es un llamado a despertar: "Si su tío, su tía, su hermano es homosexual, ¿cómo los tratarían? Si ellos vienen a la iglesia, se sientan juntos y se toman de la mano, ¿qué haría usted? ¿Qué les diría Jesús?"

Los líderes de la iglesia no tenían respuestas para todo, pero escucharon con atención la voz de los delegados, aun respecto de temas que no estaban en agenda.

La discusión constante sobre la ordenación de las mujeres llevó al delegado Ray Hartwell, presidente de la Asociación de Pensilvania, Estados Unidos, a que hiciera un llamado para un estudio acabado de la ordenación. Como resultado, la comisión encargada de la agenda diaria del Congreso, acordó solicitar un informe abarcador sobre el tema de la ordenación dentro de los próximos cinco años.

Asimismo, los llamados constantes para que exista una representación mayor de los jóvenes por cierto atrajo la atención de los líderes.

El próximo congreso se llevará a cabo dentro de cinco años en San Antonio, Texas, Estados Unidos.



Fuente: ANN / Adventist News Network

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viernes, 25 de junio de 2010

Ted Wilson elegido presidente mundial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día

Ted NC Wilson, uno de los vicepresidentes de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día e hijo del ex presidente de la iglesia (Neal Wilson), fue elegido hoy como presidente de los 16,3 millones en el mundo de esta denominación protestante.

Wilson fue nombrado por los 246 miembro de la Comisión de Nombramientos y confirmado por los delegados al Congreso de la Asociación General de sesión, que es un organismo internacional de 2.410 miembros designados y el máximo órgano de gobierno en la iglesia.

Wilson sustituye a Jan Paulsen, quien se ha desempeñado como presidente desde 1999.

El nombramiento tuvo lugar en la 59º Congreso de la Asociación General, que se celebra en el Georgia Dome y el adyacente World Congress Center en Atlanta, Georgia, Estados Unidos.

"Esto no es sólo una organización, esto no es sólo otra denominación. Esta es la iglesia remanente de Dios", dijo Wilson en un discurso a los delegados después de su nombramiento.

"Yo no lo sé todo, pero voy a buscar la sabiduría de los consejeros y de la Biblia y del Espíritu de la Profecía", dijo, en referencia a los escritos de la co-fundadora de iglesia, Elena de White.

"El Espíritu de la Profecía es uno de los grandes dones que Dios ha dado al Séptimo Día Iglesia Adventista", dijo Wilson. "Se aplica al pasado y al futuro. Y ahora estamos yendo a casa".

Wilson pidió que los feligreses rogar la guía de Dios "y orar para que el Espíritu Santo nos lleve al reavivamiento y reforma".

Wilson, de 60 años, fue elegido como uno de los vicepresidentes generales de la Iglesia Adventista en 2000 durante el Congreso de la Asociación General en Toronto.

Sus 36 años de servicio denominacionales incluyen los puestos administrativos y ejecutivos en los Estados Unidos, África y Rusia.

Wilson comenzó su carrera en la iglesia como pastor de iglesia en 1974 en la New York Conference. Se desempeñó como asistente de dirección y luego director de Metropolitan Ministries, desde 1976 hasta 1981. Luego pasó a servir en la División de África-Océano Índico, con sede en Abidján, Costa de Marfil, hasta 1990. Allí sirvió como un director de departamento y después como secretario ejecutivo.

Tras su puesto en el África occidental, sirvió en la sede central de la iglesia mundial en Silver Spring, Maryland, Estados Unidos, como un secretario asociado por dos años antes de aceptar el cargo de presidente de Division Euro-Asiatica, en Moscú, Rusia, de 1992 a 1996. Luego Wilson regresó a Estados Unidos para servir como presidente de la Review and Herald Publishing Association en Hagerstown, Maryland, hasta su elección como vicepresidente de la Conferencia General en el 2000.

Como ministro ordenado, Wilson tiene un doctorado en la Educación Religiosa de la Universidad de Nueva York, una Maestría en Divinidad de la Universidad Andrews y una maestría en Ciencias de la Salud Pública de la Loma Linda University's School of Public Health.

Durante su discurso ante los delegados, Wilson se encontraba en el escenario con su esposa Nancy Louise Wilson Vollmer, una terapeuta físico. La pareja tiene tres hijas.

"Nuestros esposas son tan importantes. Esta maravillosa mujer es un eje espiritual para mí", dijo Wilson.

Wilson es el hijo del ex presidente de la Conferencia General Neal C. Wilson, quien se desempeñó en el cargo desde 1979 hasta 1990.

Muchos delegados en la planta del Georgia Dome dijeron que la elección de Wilson demostró la confianza de la iglesia en su liderazgo.

Rob Vandeman, presidente de Chesapeake Conference -en el estado de Maryland, EE.UU. - donde Wilson es miembro - dijo que estaba "complacido" con el nombramiento de Wilson. Vandeman said. "Este voto es una expresión de la visión de la iglesia mundial, de su confianza en Ted Wilson, debido a su amplia experiencia", dijo Vandeman.

Daniel Jackson, presidente de la Iglesia Adventista en Canadá dijo: "Creo que Ted Wilson se le ha dado un claro mandato de la Comisión de Nombramientos. Él necesita de nuestras oraciones y nuestro apoyo. Soy feliz en la unidad de nuestra iglesia."

Jeffrey Brown, presidente de la iglesia en las Bermudas, dijo: "Estamos muy contentos, también. Él será un líder fuerte, y sus fuertes principios será saludable para la iglesia."

Se espera que Wilson realice una rueda de prensa esta tarde.

La Iglesia Adventista es una denominación que en las últimas décadas ha crecido rápidamente en algunas regiones del mundo. Aproximadamente un tercio de los integrantes ahora reside en África, mientras que una tercera parte vive en América del Sur y América Central. Hay alrededor de 1,1 millones de adventistas en los Estados Unidos, donde se estableció la denominación en 1863.

La Iglesia Adventista opera la mayor red de escuelas y protestantes en todo el mundo los hospitales. La iglesia también se ejecuta la respuesta a desastres y programas de desarrollo a través de la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (Adventist Development and Relief Agency International). También patrocina un foro de la libertad religiosa, creado en 1893, lo que hoy es la Asociación Internacional de Libertad Religiosa (International Religious Liberty Association).

El Congreso de la Asociación General, celebrado cada cinco años, es un encuentro espiritual internacional y sesión de trabajo para elegir a los líderes y votar sobre los cambios propuestos al Manual de Iglesia y su Constitución. Las sesiones se desarrollaran hasta el 03 de julio de 2010.



Fuente: ANN / Adventist News Network
Traducción: MF / OjoAdventista.com

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miércoles, 23 de junio de 2010

Comienza el 59º Congreso de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día

Hoy comienzan la sesiones del 59º Congreso de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día.

Traemos a todos ustedes la posibilidad de acceder a toda la información previa que se ha generado oficialmente sobre este evento. Esperamos que sea de utilidad para poder comprender y entender en una mejor medidas las actividades que se desarrollaran a partir de hoy en Atlanta, Georgia (Estados Unidos), y se extenderá hasta el día 3 de julio de 2010.

Haciendo clic en las fotografías accederá a la información que usted desee:

Bienvenidos a Atlanta, sede de la iglesia adventista de más rápido crecimiento en los Estados Unidos / Junio 2010
Pastor moviliza a los miembros para el ministerio


Voluntario no adventista disfruta de ayudar en cada Congreso de la Asociación General / Junio 2010
Duenkel dice que lo hace para estar con amigos


La Iglesia Adventista publica su primera Biblia de estudio / Junio 2010
El volumen será dado a conocer en el Congreso de la Asociación General

La agenda del congreso: elecciones y revisión del manual de iglesia / Junio 2010
Los directores de departamento podrían tener más tiempo para escoger a sus asociados

Dos nuevas aplicaciones del iPhone listas para el Congreso / Junio 2010
Los usuarios podrán ver Hope Channel y recibir información sobre el evento

Sitio web coordina oración mundial por el Congreso de la Asociación General / Junio 2010
Los organizadores buscan más voluntarios para la oración continuada

La Biblia viajera se acerca al final de su recorrido / Junio 2010
La iniciativa para promover el estudio de la Biblia ingresa ahora a Norteamérica; la última parada es Atlanta

¿Cómo se escogen los delegados al Congreso de la Asociación General? / Mayo 2010
El proceso busca reflejar la diversidad de la iglesia


Congreso de Atlanta: ¿Cómo se elegirán los líderes de la iglesia? / Mayo 2010
¿Cómo es el proceso de votación en el congreso más grande de la denominación?

Siga el Congreso de la Asociación General por los siguientes medios / Mayo 2010
Habrá noticias y análisis diarios impresos, en línea, en posdcasts y en televisión

La ofrenda del Congreso de la Asociación General beneficiará a la región de la antigua "Ruta de la Seda" / Abril 2010
Los fondos buscarán incrementar los proyectos de salud y educación en esa histórica ruta comercial.

Paulsen dice que la ordenación de las mujeres no estará en la agenda del Congreso de la Asociación General / Abril 2010
Paulsen: la iglesia mundial no está lista para avanzar en este sentido

El Congreso de la Asociación General, según pasan los años / Enero 2010
El experimentado experto en relaciones públicas y libertad religiosa de la Iglesia Adventista, Bert Beach, habla de la cuenta regresiva hacia Atlanta 2010.

Comienza la selección de delegados para el Congreso Mundial de la Iglesia Adventista / Julio 2009
Se espera que más de dos mil cuatrocientos delegados se reúnan en Atlanta 2010; se impulsa la elección de delegados más jóvenes.




Fuente: ANN / Adventist News Network

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jueves, 10 de junio de 2010

59º Congreso de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día / Mensaje de Jan Paulsen

Mensaje de Jan Paulsen, presidente la Iglesia Adventista del Séptimo Día.



Para los delegados y asistentes a la Conferencia de 2010 Sesión General:

El Congreso de la Asociación General es una ocasión única. No hay un momento en la vida de la Iglesia, que demuestra tan claramente - de modo tangible - la forma extraordinaria que el Espíritu de Dios se está moviendo entre nosotros. Y estoy encantado de invitarlos a presenciar y participar del 59º Congreso de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día, en Atlanta, Georgia, del 23 junio al 3 julio 2010.

¿Por qué hacemos esto? ¿Por qué invertimos el tiempo y los recursos cada cinco años para reunir a representantes de cada parte de nuestra Iglesia en todo el mundo? La respuesta, creo, va al corazón de nuestra identidad y misión. A través de estas reuniones afirmamos poderosamente que somos un solo pueblo, unidos en la fe, y obligados por nuestro deseo compartido de ser instrumentos de los propósito de Dios en el mundo.

Entonces, nos reuniremos para:

Dar gracia. Este será un tiempo para adorar a nuestro Señor, para celebrar el "sabor internacional de nuestra familia, y degustar un poco de la comunión eterna por venir. Estoy especialmente contento de que hemos elegido esta ocasión para explorar el papel del pastor de la iglesia local en la vida y el testimonio de la Iglesia Adventista. Esto es apropiado. Lo sagrado, -a menudo- la difícil tarea de guiar a la congregación local es la que subyace en todo lo que somos y hacemos como una comunidad espiritual.

Planificar. Vamos a utilizar nuestro tiempo juntos para revisar y evaluar, para intercambiar ideas y hacer planes, y preguntar: "¿Cómo el mundo que nos rodea cambio en los últimos cinco años? ¿Cómo estamos, como iglesia, que ha cambiado? ¿Qué retos tenemos por delante? ¿Qué oportunidades tenemos que entender?" Porque cuando todo está dicho y hecho, sólo tenemos un propósito fundamental: fortalecer la iglesia de Dios para la misión.

Renovarnos. Cuando oramos juntos, planeamos juntos y compartimos con los demás, el Espíritu Santo seguramente estará con nosotros también. Individualmente, y como comunidad, esto será un momento para renovar nuestro compromiso con el Señor y con la tarea de proclamar Su gracia al mundo.

Por favor únase conmigo en oración, para que el Espíritu se mueva poderosamente y miremos -a un mismo tiempo- hacia atrás como un momento crucial de renovar propósitos y visión dentro de nuestra Iglesia.

Que esta sea nuestra experiencia.

Suyo, en Su servicio,

Jan Paulsen




Fuente: General Conference of Seventh-day Adventists
Traducción: MF / OjoAdventista.com

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viernes, 14 de mayo de 2010

Impacto Esperanza 2010 / video presentación



Está llegando el anhelado día del Impacto Esperanza 2010 en toda la Iglesia Adventista de Sudamérica. A través de la oración, distribución de materiales y el movimiento en la iglesias, el día sábado será exaltado como el monumento conmemorativo de la creación divina.

Este sábado 15 de mayo, en los ocho países que componen la División Sudamericana, la iglesia saldrá a las calles a compartir con millones de personas el reconfortante mensaje de "Un día de esperanza". En un mundo tan agitado por el acelerado ritmo de vida que se lleva, aplicar un día a la semana como día de verdadero descanso y esperanza es una noticia excelente.

Tal noticia será distribuida en Sudamérica regalando unos 30 millones de ejemplares de la revista "Un Día de Esperanza" que aborda la importancia y el significado del sábado en un lenguaje claro y ameno.

Este evento será una antesala a la "Semana de la Familia Cristiana", que empezará este 16 de mayo próximo. Culminando el día sábado 22 de mayo, "Hogares de Esperanza", donde se distribuirá el libro "Tiempo de Esperanza" de Mark Finley.

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viernes, 23 de abril de 2010

Cuando los números no acompañan. Por Reinder Bruinsma

Recuerdo como si fuera hoy cuando nuestro pastor le comunicó a nuestra congregación que la feligresía adventista mundial había alcanzado el millón de personas. Esto sucedió hace unos cincuenta años. Había llevado poco más de un siglo alcanzar esa marca. En la actualidad, la feligresía adventista alcanza unos diecisiete millones. De continuar la tendencia actual, dicen los expertos en estadística, en quince años podría haber unos cincuenta millones de adventistas.
En efecto, el adventismo constituye una destacada historia de éxito. Todo el que alguna vez tenía dudas, pero asistió a un Congreso de la Asociación General, se ha convencido para siempre de la vitalidad y vigor de la Iglesia Adventista. Y los que leen regularmente las publicaciones de la denominación, como por ejemplo la Revista Adventista y Adventist World que tienen el hábito de visitar el sitio web de noticias de la Asociación General o que sintonizan Hope Channel, , no pueden sino sentirse impresionados por el crecimiento sin precedentes en muchas regiones del mundo. Las fotografías de bautismos en masa, las estadísticas brillantes y los relatos emocionantes del progreso continuo quedarán grabadas para siempre en nuestra memoria.

Pero esa no es toda la historia. La moneda del progreso adventista tiene dos caras. Permítanme que lo explique.

Por qué somos muy pocos

Crecí en una aldea del noroeste de Holanda. Mi familia era la única adventista en una comunidad de unos mil quinientos habitantes. Asistíamos a una pequeña iglesia en un pueblo cercano. En realidad nuestra congregación tenía menos de veinte miembros. La sociedad de jóvenes estaba formada por mi hermana y yo.

Así comenzó mi vida como miembro de la Iglesia Adventista. En todo el país, había menos de tres mil miembros. Durante los últimos cinco años de mi carrera denominacional fui presidente de la Unión Holandesa, una iglesia con menos de cinco mil miembros en un país de dieciséis millones de habitantes.

En mis contactos internacionales fui tratado por lo general con cortesía, pero de tanto en tanto, algunos de mis colegas presidentes me informaron con delicadeza que en su Unión, había iglesias que tenían tantos miembros como toda mi Unión. Para que tengan una perspectiva completa, debería añadir que la situación holandesa, con su limitado crecimiento, es positiva en comparación con otros lugares. La triste realidad es que algunas regiones de Occidente experimentan un crecimiento nulo o incluso negativo.

Permítanme que los transporte a algunos lugares donde se hace difícil avanzar y los números no son tan buenos. Me remitiré tan solo a tres regiones del mundo que conozco bien gracias a las tareas que cumplí allí en las décadas de 1980 y 1990.

Egipto

Egipto tiene ochenta y un millones de habitantes, lo que convierte al país en uno de los más populosos del continente africano. La feligresía adventista del país supera apenas los ochocientos miembros, en diecinueve iglesias. Este es el resultado de más de un siglo de presencia misionera continua. Con el tiempo, la iglesia ha desarrollado una infraestructura significativa. Es verdad que algunos feligreses han emigrado a lugares donde es más fácil practicar la fe adventista, por lo que hay más adventistas egipcios en el extranjero que en el país, pero en términos cuantitativos, hay muy poco de qué jactarse.

Pakistán

Ahora nos remitimos al Asia. Los colportores visitaron la zona por primera vez en 1901, y un grupo inicial de creyentes adventistas comenzó a reunirse en Karachi alrededor de 1910. Hoy día, el país cuenta con ciento setenta millones de habitantes pero tan solo unos trece mil adventistas. La obra de evangelización se encuentra sumamente restringida y, en la práctica, limitada al dos o tres por ciento de los no musulmanes, que a menudo viven en condiciones de pobreza, en aldeas separadas o en forma de guetos en las afueras de las ciudades. Muchos de ellos son analfabetos. Aunque la iglesia administra una institución médica muy respetada en Karachi, y una institución educativa de importancia cerca de Lahore, en el centro del país, el crecimiento es lento, aunque no tan lento como en otras uniones de los países desarrollados de Europa.

Grecia

Mi tercer ejemplo es Grecia. El cristianismo tiene una extensa y colorida historia en el país, pero ha quedado restringido casi exclusivamente en la tradición ortodoxa, que no es conocida por su flexibilidad y tolerancia. Aquí también, los orígenes del adventismo se remontan a los primeros años del último siglo. Después de más de un siglo de trabajo duro, la Misión Griega se halla tan ansiosa como siempre (y acaso más que nunca) de llegar a los once millones de habitantes del país, pero las cifras son exiguas. Las estadísticas indican que en 1975 había doscientos sesenta adventistas en Grecia. Según las últimas cifras disponibles, la feligresía llega hoy a quinientos un miembros. Este incremento, sin embargo, se debe mayormente a la inmigración, en especial de Rumania, y no a la conversión de griegos nativos.

¿Qué significa ser adventista donde los feligreses son pocos?

De ninguna manera quiero que piensen que ser adventista es más fácil cuando se vive en un lugar donde hay muchos adventistas. Pero por cierto, es muy ventajoso pertenecer a una iglesia conocida y respetada, disfrutar los beneficios de la infraestructura eclesiástica y recibir las bendiciones de toda clase de encuentros, seminarios y actividades varias.

¿Qué significa ser adventista en lugares donde somos muy pocos? ¿Qué siente el individuo? ¿Qué significa esto para los líderes de esa unidad administrativa tan pequeña y a menudo en dificultades? Yo sé lo que es crecer como adventista en un ambiente hostil (o al menos indiferente) a mis creencias. Sé también por experiencia lo que es ser líder de una pequeña comunidad de fe que experimenta un crecimiento escaso y difícilmente tiene voz en la sociedad donde le toca desempeñarse.

He viajado bastante y he estado en estrecho contacto con creyentes de muchos países, y creo que puedo imaginar (al menos hasta cierto punto) qué gran desafío ha de ser vivir como adventista en El Cairo, como parte de una minúscula denominación cristiana que es despreciada por la mayoría de los musulmanes y a menudo detestada por los líderes de la iglesia cristiana con mayor presencia en el país. Creo que puedo imaginar lo que debe ser hacerse adventista en las afueras de Karachi, y tener que luchar para dar de comer a mi familia debido a lo difícil que resulta conseguir un empleo que no me obligue a trabajar en sábado, y puedo imaginar en cierto sentido lo que tiene que sentir un miembro adventista en Grecia cuando ve que la mayoría de los esfuerzos misioneros no producen resultados visibles.

¿Qué hacer cuando los números no acompañan?

Permítanme compartir algunas convicciones que pueden brindar orientación y estimular la reflexión.

1. No siempre está mal ser pocos. Hace poco me encontré con un destacado feligrés de una de las islas más pequeñas del Caribe, donde alrededor del cincuenta por ciento de la población es adventista. No me habló de una situación de vitalidad, de esa que deja tras sí una clase de impacto que nos llena de sano orgullo. Para muchos, el adventismo es algo cultural; es parte de una tradición familiar. Esto me hizo reflexionar que ser adventista en soledad requiere una elección constante y deliberada; exige determinación y dedicación. Por ello, los que están más aislados deberían sentir consuelo y fortaleza al pensar que ser parte de un pequeño remanente es una noción muy bíblica. Jesús mismo nos recordó que los números no lo son todo (Mat. 18:20), y que a él le interesa más la espiritualidad y la calidad de los creyentes.

2. Es una gran bendición saber que uno es parte de algo mayor. Si hay algo que los líderes de la iglesia tienen que fomentar en todos los niveles, es la conciencia de que pertenecemos a la familia de Dios, que no conoce fronteras geográficas, nacionales, culturales o lingüísticas. Deberíamos hacer más para garantizar que publicaciones tales como Adventist World lleguen a la audiencia para la cual fueron concebidas, de manera de unir a este movimiento mundial. El número creciente de ofertas adventistas inspiradoras y didácticas por Internet tiene que llegar a los que viven aislados. Asimismo, las visitas de los líderes y especialistas, que pueden instruir e inspirar, fortalecerán aún más los lazos mentales y espirituales con la comunidad adventista mundial. Las bendiciones que resultan de saber que uno es parte de algo más grande y exitoso brindan un ánimo que bien vale la pena el esfuerzo y los gastos que la iglesia le dedique.

3. Una de las grandes características de la Iglesia Adventista es su solidaridad internacional. Aunque en ocasiones esta solidaridad sufre tensiones, los adventistas nos ocupados del prójimo. Damos grandes cantidades de dinero para las misiones, apoyamos proyectos en todas partes del mundo, y participamos de incontables viajes misioneros. La iglesia mundial destina cantidades muy sustanciales de dinero para el trabajo en lugares donde los resultados se demoran en llegar. Afortunadamente, la misión adventista no está motivada tan solo por los números y el costo-beneficio. Parte del mayor aporte financiero de la Asociación General (en términos per capita) va dirigido a las Divisiones más pequeñas, donde los números no acompañan y los resultados inmediatos son modestos.

4. Además de una solidaridad continua, también tiene que existir una actitud carente de prejuicios y que incluya un profundo deseo de entender. Pocas cosas me irritaron y frustraron más durante mis años como presidente de una pequeña Unión, que las sugerencias sutiles y no tan sutiles de que la misión en mi país tendría más éxito si copiáramos los métodos que habían dado resultado en partes del mundo que habían experimentado un marcado crecimiento. Las circunstancias difieren grandemente de país a país y de cultura a cultura. Las situaciones difíciles requieren pensamientos creativos y experimentación cuidadosa pero valiente que esté basada en los valores de las Escrituras. Nuestros creyentes y líderes que testifican y trabajan bajo las circunstancias más apremiantes tienen que sentir que se les permite ser creativos e innovadores.

5. Finalmente, asegurémonos de ser una comunidad mundial de oración. ¿Qué puede otra persona más a alguien que vive en un lugar aislado que el saber que alguien ora por él? Cuando oramos y trabajamos, dejamos el futuro y la tasa de crecimiento en las manos poderosas de Dios. Porque no es la iglesia de usted o mi iglesia: es la iglesia de Dios. Me gusta mucho lo que expresa Elena White cuando nos recuerda que veamos el cuadro completo: «Aunque gran parte de los frutos de su labor no se note en esta vida, los obreros de Dios tienen su segura promesa del éxito final».*



Fuente: Adventist World / Abril 2010
Autor: Reinder Bruinsma, nacido en Holanda, antes de jubilarse ha servido en distintas responsabilidades a lo largo de su larga carrera en la iglesia. Cuando era presidente de la Iglesia Adventista del Séptimo Día de Holanda escribió la Lección o Guía de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática, "Caminar la Vida Cristiana". También autor de casi veinte libros, algunos de los cuales han sido traducido a varios idiomas.
Referencia: * Elena White, Testimonios para la iglesia, t. 6, p. 310.

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viernes, 9 de abril de 2010

Ultimo llamado al Pueblo de Dios. Por Robert H. Pierson

"Esta va a ser la última vez que en mi actual función estaré ante los líderes de mi iglesia, vuestra iglesia, nuestra iglesia, y tengo algunas palabras que dejarles. He tomado mis pensamientos del anciano Ralph Neall y de su esposa, donde ellos describen cómo una secta evoluciona en una iglesia. Ellos dicen que una secta a menudo comienza a través de un líder carismático con un tremendo poder de conducción y compromiso, y que surge como una protesta contra la mundanalidad y el formalismo en una iglesia. Generalmente es abrazada por los pobres. Los ricos perderían mucho uniéndose a ella, ya que es impopular, despreciada, y perseguida por la sociedad en general. Ella posee creencias bien definidas y firmemente sostenidas por sus celosos miembros.

Cada miembro toma su propia decisión para unirse a ella y sabe lo que ella cree. Hay poca organización o propiedad, y hay pocos edificios. El grupo posee normas estrictas y controles de comportamiento. Los predicadores, a menudo sin educación, surgen por una compulsión interna. Existe poca preocupación con las relaciones públicas.

Y así surge la segunda generación. Con el crecimiento viene la necesidad de organización y de construir edificios. Como resultado de la diligencia y de la frugalidad, los miembros se vuelven prósperos. A medida que la prosperidad aumenta, comienza a disminuir la persecución. Los hijos que nacen en el movimiento no necesitan tomar decisiones personales para adherirse a ella. Ellos no necesitan necesariamente saber lo que creen. No necesitan establecer sus propias posiciones. Estas ya han sido establecidas para ellos. Los predicadores surgen más por selección y por aprendizaje de los obreros más antiguos, que por una compulsión interna directa.

En la tercera generación, se desarrolla la organización y son establecidas las instituciones. Se ve la necesidad de escuelas para mantener la fe de los padres. Son establecidos los colegios o universidades. Los miembros tienen que ser exhortados para que vivan de acuerdo con las normas, mientras que al mismo tiempo las normas de la membrecía son rebajadas. El grupo se vuelve descuidado a respecto de desfraternizar a los miembros no practicantes. El celo misionero se enfría. Hay más preocupación con respecto a las relaciones públicas. Los líderes estudian métodos para propagar su fe, empleando algunas veces recompensas extrínsecas como motivación para que sus miembros ejecuten su servicio. Los jóvenes cuestionan por qué son tan diferentes de los demás, y comienzan los casamientos con personas de otra fe.

En la cuarta generación hay mucho más maquinaria; aumenta el número de administradores mientras que el número de obreros en el campo disminuye proporcionalmente. Se efectúan grandes concilios de iglesia para definir doctrinas. Son establecidas más escuelas, universidades, y seminarios. Estos van al mundo para buscar su acreditación y tienden a volverse secularizados. Se reexaminan las posiciones y se modernizan los métodos. Se le da atención a la cultura contemporánea, con un interés en las artes: música, arquitectura, literatura. El movimiento trata de volverse “relevante” para con la sociedad contemporánea envolviéndose en causas populares. Los servicios se vuelven formales. El grupo goza de completa aceptación por parte del mundo. ¡La secta se ha convertido en una iglesia!

Hermanos y hermanas, ¡esto jamás debiera acontecerle a la Iglesia Adventista del Séptimo Día! Esta no es una iglesia más — ¡es la iglesia de Dios! Pero ustedes son los hombres y mujeres que están sentados en este santuario esta mañana, y donde Dios quiere asegurarse que esto no va a suceder.

Ya existen fuerzas sutiles, hermanos y hermanas, que están comenzando a ser agitadas. Desafortunadamente, existen aquellos en la iglesia que menosprecian la inspiración de la Biblia, que desprecian los primeros 11 capítulos del Génesis, que cuestionan la corta cronología de la tierra, del Espíritu de Profecía, y que sutilmente, y a veces no tan sutilmente, atacan el Espíritu de Profecía. Existen algunos que apuntan a los Reformadores y a los teólogos contemporáneos como fuente y norma para las doctrinas Adventistas del Séptimo Día. Existen aquellos que supuestamente están cansados con las repetitivas frases del Adventismo. Existen aquellos que quisieran olvidar las normas de la iglesia que nosotros amamos. Existen aquellos que codician y que cortejan el favor de los evangélicos; aquellos que le quitarían el manto a una determinada persona; y aquellos que caminarían en el mundo secular y material.

Compañeros líderes, amados hermanos y hermanas, ¡no permitan que esto suceda! Les hago un llamado sincero esta mañana, ¡no permitan que esto suceda! Apelo a la Universidad de Andrews, al Seminario, a la Universidad de Loma Linda, ¡no permitan que esto suceda! No somos Anglicanos del Séptimo Día, no somos Luteranos del Séptimo Día, ¡somos Adventistas del Séptimo Día! Esta es la última iglesia de Dios con el último mensaje de Dios.

Ustedes son los hombres y mujeres, los líderes, a quienes Dios esta llamando para mantener la Iglesia Adventista del Séptimo Día como iglesia remanente, ¡la iglesia que Dios ha destinado para triunfar!

La sierva del Señor dice: “Tremendos peligros aguardan a los que tienen responsabilidades en la obra del Señor: peligros que me hacen temblar cuando pienso en ellos” 2MS:451. Y en Eze. 22:30 leemos: “Busqué entre ellos algún hombre que reconstruyera un muro, y se pusiera en la brecha ante mí, a favor de la tierra para que yo no lo destruyera. Y no lo hallé”.

Creo que esta mañana, compañeros líderes, Dios está buscando hombres y mujeres, líderes intrépidos, hombres y mujeres que amen la iglesia de Dios, y la verdad de Dios, más de lo que aman sus vidas, como para ver que ésta iglesia, bajo la guía de Dios, se encamina hacia el reino.

La tarea que está delante de nosotros no va a ser fácil. Si yo entiendo la Biblia y el Espíritu de Profecía correctamente esta mañana, delante de nosotros hay un tiempo de angustia, un tiempo de desafío tal que ni la iglesia ni el mundo han conocido antes.

La sierva del Señor nos dice: “El enemigo de las almas ha procurado introducir la suposición de que había de realizarse una gran reforma entre los adventistas del séptimo día, y que esa reforma consistiría en renunciar a las doctrinas que están en pie como las columnas de nuestra fe y que había de comenzar un proceso de reorganización. Si se efectuara esta reforma, ¿qué resultaría? Los principios de verdad que Dios en su sabiduría ha dado a la iglesia remanente serían descartados. Sería cambiada nuestra religión. Los principios fundamentales que han sostenido la obra durante los últimos cincuenta años serían considerados como error. Se establecería una nueva organización. Se escribirían libros de una nueva orientación. Se introduciría un sistema de filosofía intelectual. Los fundadores de ese sistema irían a las ciudades y harían una obra maravillosa. Por supuesto, se tendría poco en cuenta el sábado y también al Dios que lo creó. No se permitiría que nada se interpusiera en el camino del nuevo movimiento. Los dirigentes enseñarían que la virtud es mejor que el vicio, pero habiendo puesto de lado a Dios, resolverían depender del poder humano, que no tiene valor sin Dios”. 1MS:238-239.

La Iglesia Adventista del Séptimo Día tuvo su alfa hace algunos años atrás. Ustedes y yo somos los líderes que enfrentaremos la omega que tendrá el mismo origen diabólico y sutil. Su efecto será más devastador que la alfa. Hermanos, les ruego, ¡estudien, conozcan lo que está delante, y entonces con la ayuda de Dios, prepárense y preparen al pueblo para enfrentarla!

“Dios llama hombres que estén preparados para enfrentar emergencias, hombres que en una crisis no se encuentren en el lado errado”. (Review and Herald, 5 de Noviembre de 1903). “Estamos delante del gran conflicto, y este no es tiempo para compromisos. No es tiempo para esconder nuestros colores. Cuando estalle el conflicto, que nadie se vuelva traidor. No es tiempo de deponer ni ocultar nuestras armas, y darle a Satanás la ventaja en la guerra”. (Review and Herald, 6 de Diciembre de 1892).

Y entonces les llamo la atención a una visión que tuvo la sierva del Señor, donde ella vio un barco que iba a chocar contra un témpano. Ella dijo: “Navegaba un barco en medio de una densa neblina. De pronto el vigía exclamó: ‘¡Un témpano a la vista!’ Allí, como una elevada torre por encima del barco, estaba un gigantesco témpano. Una voz autorizada exclamó: ‘¡Hazle frente!’ No hubo un momento de vacilación. Se demandaba acción instantánea. El maquinista dio marcha a todo vapor y el timonel dirigió el barco directamente contra el témpano. Con un crujido golpeó el témpano. Hubo una terrible sacudida, y el témpano se rompió en muchos pedazos que cayeron sobre la cubierta con un estruendo semejante al trueno. Los pasajeros fueron violentamente sacudidos por la fuerza de la colisión, pero no se perdieron vidas. El navío se dañó, pero no sin remedio. Rebotó por el contacto, temblando de proa a popa como una criatura viviente. Entonces siguió adelante en su camino.

Bien sabía yo el significado de esta visión. Había recibido mis órdenes. Había oído las palabras, como una voz de nuestro Capitán: ‘¡Hazle frente!’ Sabía cuál era mi deber y que no había un momento que perder. Había llegado el tiempo de una acción decidida. Sin demora, debía obedecer la orden: ‘¡Hazle frente!’ 1MS:240-241.

Compañeros líderes, puede ser que en el futuro no tan distante tengáis que enfrentarlo. Oro a Dios para que os de gracia, coraje y sabiduría.

Finalmente, “¡Cuán maravilloso es pensar que la gran controversia se aproxima a su fin! Al final de la obra nos encontraremos con peligros que no sabremos cómo superar; pero no olvidemos que los tres grandes poderes del cielo están obrando, que una mano divina está en el timón, y que Dios hará que sus propósitos se cumplan. Reunirá del mundo a un pueblo que le servirá en justicia”. 2MS:450-451

Qué maravillosa seguridad tenemos esta mañana, hermanos y hermanas, que ustedes y yo estemos en la obra de Dios. Esta obra no depende de ningún hombre; depende de nuestra relación con Él. Existe solamente una manera de enfrentar el futuro, y esa es a los pies de la cruz. Una iglesia que tenga sus ojos fijos en el Hombre del Calvario, jamás caerá en apostasía.

Gracias, hermanos y hermanas, por darme el privilegio de serviros durante los últimos 45 años, y que Dios bendiga a cada uno de ustedes".



Nota del Editor: Este mensaje fue presentado el lunes 16 de octubre 1978 por el pastor Robert H. Pierson a los dirigentes, delegados y obreros -de todo el mundo- que asistieron al Concilio Anual de la Conferencia General de los Adventistas del Séptimo Día. Frente al riesgo de incurrir en un accidente cerebrovascular, debido a las presiones incesantes de su presidencia, y para sorpresa de todos los asistentes del Concilio Anual, anunció su retiro de la presidencia, a partir del 3 de enero de 1979. Este es su último discurso como presidente y es considerado como el más memorable.


Fuente: "Final Appeal to God's People / Review and Herald, October 26, 1978
Autor: Robert H. Pierson. Se desempeñó como presidente de la Unión de las Indias Occidentales Británicas (1944-1947), presidente de la División de Asia del Sur (1950-1954), presidente de la Conferencia de Tennessee-Kentucky (1954-1957), presidente de la Conferencia de Texas (1957-1958 ), presidente de la División de África del Sur (1958-1962), presidente de la División Trans-África (1962-1966), y en última instancia, como presidente de la Conferencia General (1966-1979). Fue un escritor prolífico. Su biografía "Radiant With Hope" es uno de los 28 libros que escribió, muchos de ellos traducidos a varios idiomas, así como cientos de artículos.
Traducción: Los Tres Ángeles
/ Defendiendo el Adventismo

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